Ladrillos que forman paredes, personas que ayudan sin saber para dónde enfocar. Algunos más acertados que otros, claro.
Esa fue la temática de ayer, sin mencionar que Pink Floyd fue una variable reiterada en cada conversación del día. Porque aunque no lo notemos a veces, los días tienen ese argumento que los lleva al desenlace como todo cuentito... No somos más que cuentitos, no.
Porque esto es así: uno a veces piensa demasiado y eso se condensa, en esa gota de letras que vemos en mi hermosa obra de arrrte. Luego, uno NO piensa, pero dentro de la mente hay más cosas de las que podemos hacer salir conscientemente y en condiciones "normales".
Doodles, garabatos, líneas inconexas y conexas. Acá está, esto es el fruto de dos horas de palabras en el aire y dudas sin fundamento... De letras estiradas y cuestiones sin futuro visible.
Pero algo se mantuvo vivo y aunque no sea gran cosa, existe. Y al final, lo que sale de ahí es esto.
¿El siguiente Paso?: buscar un psicólogo.